jueves, 9 de julio de 2009

Nuevos Cursos - Plazas Disponibles






Nuevo Liderazgo Político
Dirección y Formación Política





La Escuela de Derecho, el Instituto de Estudios Políticos y Derecho Público, la Escuela de Ciencia Política de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de La Universidad del Zulia, Universidad Católica Cecilio Acosta y el Instituto Zuliano de Estudios Políticos, Económicos y Sociales, invitan al

Curso Taller
Nuevo Liderazgo Político
Dirección y Formación Política

Orientado a: Dirigentes políticos, asesores políticos, dirigentes estudiantiles, profesionales con interés en los procesos políticos, estudiantes de derecho, ciencia política y trabajo social.
Duración: Desde el 25 de septiembre hasta el 17 de octubre de 2009
Lugar: Biblioteca Pública del Estado Zulia, Salón de Conferencias


Pre Inscripción
Fecha: del 20 al 24/07
Costo: 5 Bs.

Inscripciones
Fecha: del 27 al 31/07
Costo: 50 Bs.

Fecha: del 07 al 11/09
Costo: 80 Bs.

Lugar de Pre Inscripción e Inscripción:
Instituto Zuliano de Estudios Políticos, Económicos y Sociales
Instituto de Estudios Políticos y Derecho Público

Para mayor información: Instituto de Estudios Políticos y Derecho Público, FCJP, Núcleo Humanístico
Teléfono (0261) 7596676. E-mail: cursotallerliderazgo@gmail.com

miércoles, 8 de julio de 2009

PROMOCIÓN DE ABOGADOS 2009

Miembros Organizadores de la Promoción de Abogados 2009
Padrinos Académicos Doctores (as) Analee Ramírez de Álvarez; Carmen Amelia de Fermín y José Manuel Guanipa.
Invitados Especiales Doctores (as):
Elida Aponte
Gazelle Fuenmayor
María M. Matheus
Salvador Leal
Luis Acosta.

Estimados Graduandos.
Familiares, amigas y amigos de los graduandos.
Tendrán a partir del recibimiento de su título, una oportunidad para repetir lo que han hecho bien y para no re-editar aquello que es necesario cambiar. No me detendré mucho en lo que sigue, no sería muy popular de mi parte, pero creo que vale la pena hacerlo: La Escuela de Derecho acaba de empezar clases, hace unos días apenas. El primer día no hubo, como es de esperarse, el segundo tampoco, el tercero, ¡no! porque es mitad de semana, el cuarto, conté apenas 5 profesores y el quinto, el sindicato tal de obreros y el gremio cual de empleados, tendrían, como sucede, años tras año, una asamblea. Concluye febrero sin clases, porque viene el carnaval. Venezuela es un disfraz antes del carnaval. Y escribo estas líneas antes de la consulta del pasado 15 de febrero. El resultado de un lado o del otro para nada afecta este mecanismo que les pido a ustedes colegas ayuden a desbaratar antes que el país se nos vaya de las manos. Pero me dirán, es que siempre ha sido así, la primera semana es “floja”, los viernes no se trabaja; no cambié lo que es proverbial; lo que es una falsificación; nadie le creerá, inclusive, no sobreestime profesor su capacidad en un país donde sobornar es fácil, donde la clave, es trabajar menos y no dejar trabajar al que quiere. Empezaremos en firme en marzo para comenzar a resolver algunas cosas que nos deben y prepararnos para la semana santa. Tenemos que ir más lejos. Imposible salir del atraso así. Tenemos que procurar ser un pueblo mejor, ya somos mansos y demasiado buenos. No compramos naciones, pero nos compran, no nos apropiamos de nada, pero nos quitan; no robamos nada, pero nos han volado el proyecto de nación, naufragamos en un mar de petróleo y demagogia.
Enfrenten a quien sea, lleven sus convicciones consigo. Echen la palabra, váyanse de las manos por defender la honestidad del cambio, sean más ¡Carajo!. No hablen a solas para cerrar malos tratos. La honestidad no puede ser un fenómeno aislado e inexplicable para nuestros hijos.
Ha sido esta una buena causa. Llegar hasta aquí, después de pasar por torcer el amanecer, convencer al cuerpo que hay que levantarse y a la mente espabilarse, no les sería fácil. ¿A quién? Llegar medio desfigurado a la Escuela por el sueño o por el cansancio del trabajo. Sus padres alentando, sus abuelos o amigos. En esta causa han tenido cómplices. Y la complicidad tiene rostro de mujer:
La mamá que los ama sin juzgarlos, en contra de todo, los aman a ustedes, en contra de sus derrumbes y sus debilidades. La esperanza tiene rostro de muchacha: De sacar a la luz lo escondido y de tener la voluntad electrificada.
Ha sido esta una buena causa. Los pobres de espíritu esperan, mientras ustedes van hacer lo que quieran, basta con proponérselo.
Van a resolver sus primeros casos. Van camino a demandar y conceder derechos. Les llegó la hora de la profesión. Sigan estudiando. Estén a la altura de las circunstancias.
Tiene una máquina de voluntad, tienen ahora conocimiento. Busquen una fuente de inspiración, algo que les recuerde y emocione siempre ¡Tengan la cabeza fuera de la ventanilla!, son responsables de no fastidiarse de la vida, que no se atasquen, digan todos los días: ¡Cuánto orgullo siento por mi tierra y yo soy parte de ella! ¡Tengo un proyecto en mi vida! ¡Voy en ascenso! En fila india que vengan detrás la desesperanza y el desencanto. En los ascensos se siente la solidad, pero no se detengan, sólo dibujen el bien, sólo improvisen hacer el bien. Busquen su vida. Hagan lo que les atraiga. Dejen que la vida, sus vidas, ruede. Pertenezcan a un sitio. Maniobren su ascenso y pongan el freno de mano cuando les corresponda detenerse a conformar una familia y dejar una huella. No esperen, vivan. Dejan de ser estudiantes, de pre-grado al menos. En nombre de la Escuela y el país, les agradezco tanta generosidad en la lucha por los derechos civiles, su capacidad de entrega, defendiendo el derecho de miles de venezolanos, por ver la televisión o el canal que les guste, o movilizarse por defender sus puntos de vista en la reforma o en la enmienda, recientemente. Han sido atrevidos en la calle, en la imprenta, han levantado opinión con sus ojos de idealismo. Se la jugaron, hasta el final. Todo o nada. Yo no los representé a ustedes, al revés, ustedes me representaran a mi.
No le pongan clavos a la juventud.
La realidad no puede tratarse como una película. En la realidad intervenimos todos. Lo que me alarma es la pasividad de una sociedad o de un ser humano; como si viese la película y no actuase en ella. Comportarse pasivamente es traicionar los ideales de libertad y justicia que ha tenido y conservado en su conciencia el pueblo.
La vida siempre valdrá la pena, si intervienes activamente en ella. El personaje central de la novela de Elena Poniatowska me ayudará a traducir mejor lo que quiero finalmente decirles: “He pasado noches a la intemperie, he amanecido empapado por el rocío de la madrugada, me ha costado mucho ponerme de pie y creí que jamás lo lograría de tan entumecido, he aguantado días sin comer, cuando me ha ido bien, dormí en sótanos o en carros de ferrocarril, tuve hambre y frío, sentí que ningún fuego, ningún abrazo me calentaría pero en medio de mi pobreza sé que si un sólo hombre lucha y no se deja morir, la vida vale la pena”.

PALABRAS ACTO IMPOSICIÓN DE ANILLOS DEL PROF. LUIS EDUARDO DÍAZ

En la novela MENE de Ramón Díaz Sánchez, figura un personaje que ha sido llevado a la copla y a la gaita. Su nombre, Narciso Reinoso. Personaje que vivía como un beduino “de pueblo en pueblo, de ventana en ventana”, antes de aparecer el petróleo. Era un trovador. Cuando le preguntaban a modo de reproche, cuando iba a sentar cabeza, él reía socarrón.

¡Qué saben ustedes lo que es vivir!

¿Se imaginan que la vida es esto: destripar terrones y criar chivos?

Narciso no se acostumbró nunca al trabajo. Y la verdad tenía una manera muy simplificada (que no simple) de ver la vida.

Una vez, narra Díaz Sánchez, lo obligaron a trabajar en un tren de pesquería. Un rival de contrapunteo se le acercó entonces, dispuesto a disfrutar el placer de su caída:

“Al estado que ha llegado Narciso, de pescador, siendo el mejor cantador de Cabimas, afamado.”
Y el replicó:
“Vale más ser pescador de aquí, del puerto
las yagas que andar por esas quincallas de borracho y jugador”.
En realidad, era quizá en el fondo lo que deseaba, pero eso no lo sabremos jamás, porque Narciso se fue como vino de Cabimas, de nuestra Costa Oriental, escapó de lo que después sería la región, escapó de la verja donde un sujeto con gafas y en mangas de camisa, hacía señas para reclamar silencio, mientras pasaba la lista negra, que determinaba quien no o quien si, podría trabajar en la industria petrolera manejada por empresas extranjeras. Corianos y Margariteños abrazaron estás tierras de pronto. Cabimas, Lagunillas, Mene, se incorporan al frenesí del mundo: Petróleo, administrado por hombres rubios y dando órdenes:

¿Get out? ¡Negro!
Llegada también la fiesta petrolera. El pago de un gasto disparatado, febril, hasta hoy.

El mensaje es claro: el mundo cambió, un negro en un lugar llamado la Casa Blanca, gobierna a millones de rubios. Pero también Venezuela huyó como Narciso del mundo de las oportunidades.

El cómo y el porqué ustedes lo saben. No pierdan ustedes su oportunidad. Pregúntense como puedo mejorar mi situación actual, pregúntense por qué no puedo ser mejor. Como profesionales, no actúen con ligereza. Su trayecto a partir de esta noche, no puede ser el de Narciso, extraviado y huídizo, superficial, tampoco sentir vergüenza y desencanto por un país despilfarrador; sino coraje e inteligencia combinadas para salir adeante. Sean originales, de copias malas está lleno el mundo, de gatopardismo, de simuladores de cambio que no son sino la imitación del original.

Tendrán temores, que si el Tribunal, la contraparte, la inexperiencia. ¡Nada de eso podrá evitar la consecución de sus objetivos! Miren hacia el futuro y no dejen de indignarse ante la injusticia. El día que pierdan el sentido de la misma; dejarán de ser abogados. Sólo los abogados viven con la justicia a diario. Nadie tiene ese mérito. La hacemos o la aniquilamos.

Lamento el funcionamiento del poder judicial venezolano, contagiado por el poder ejecutivo, que no es de ahora, pero es peor que antes.

Emitan sus propios juicios y opiniones. Tengan la hombría de equivocarse y la gallardía femenina de decir lo que se piensa y de pensar muy bien lo que se dice.
Espero que se comprometan con algo.

Simpaticen con una idea colectiva.

No pueden vivir aislados de la sociedad. Son operadores de la justicia, hagan méritos para conservarla intacta. Trabajen con gusto, sigan estudiando con ganas. Nos han socializado de otra forma: Sin hábitos para el trabajo, a creer que la disciplina es un yugo y la faena, un castigo. ¡Nada de eso!

Unas palabras más para terminar:

Prefiero buscar a que me lo den todo. Escapen de quien desea controlarlos o combatan la idea de una sociedad enteramente plana, donde el Estado lo es todo o es uno. No pierdan la sensación de la libertad.


Gracias.